Qué es el platisma y por qué marca la edad del cuello
El platisma es una lámina muscular fina y ancha que cubre la parte anterior del cuello, desde la clavícula hasta el borde de la mandíbula. Está justo debajo de la piel y participa en los gestos que tensan el cuello y bajan la comisura de los labios.
Con los años el músculo pierde tono y sus dos mitades se separan en la línea media, mientras la piel que lo cubre pierde elasticidad. El resultado es un cuello sin ángulo definido entre la mandíbula y la zona anterior, en el que la línea mandibular deja de leerse.
Bandas platismales y papada: en qué se diferencian
Las bandas platismales son los bordes internos del músculo cuando se separa. Se ven como dos cuerdas verticales que bajan desde el mentón y se marcan más al hablar, al tragar o al tensar el cuello. No son piel sobrante ni grasa, y hay personas delgadas que las tienen a los cuarenta y otras que no llegan a desarrollarlas.
La papada es grasa acumulada bajo el mentón y se trata retirándola. La banda es un problema del músculo y se trata reposicionándolo o seccionando parte de sus bordes. Por eso distinguirlas cambia el tratamiento.
Deep neck: lo que hay por debajo del platisma
Un cuello puede verse poco definido por volumen situado por debajo del músculo, y ahí no llega ninguna tracción de la piel. El deep neck, o lifting profundo de cuello, accede bajo el platisma para tratar tres estructuras:
- Grasa subplatismal. La que queda bajo el músculo y no se resuelve con una liposucción superficial. Si sobra, el ángulo entre mentón y cuello no queda limpio.
- Glándula submaxilar. Cuando desciende o es prominente, marca un abultamiento que ningún estiramiento de piel corrige.
- Vientres anteriores de los digástricos. Si son voluminosos, ocupan el espacio bajo el mentón y aplanan el ángulo.
Cuando el cuello convive con el descolgamiento de la cara, deep neck y lifting facial deep plane se plantean como un gesto conjunto y planificado.
Técnicas y qué corrige cada una
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Técnica: Platismoplastia
- Qué hace
- Aproxima las dos mitades del músculo en la línea media, las tensa y, según el caso, secciona parte de sus bordes. Se accede por una incisión pequeña bajo el mentón.
- Cuándo se plantea
- Problema sobre todo muscular: bandas visibles y ángulo perdido, con piel que conserva elasticidad.
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Técnica: Retirada de grasa bajo el mentón
- Qué hace
- Se hace en el mismo acto, antes de trabajar el músculo.
- Cuándo se plantea
- Cuando hay grasa acumulada bajo el mentón. Tensar el músculo sin resolverla deja un cuello tenso y sin definición.
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Técnica: Deep neck
- Qué hace
- Trabaja bajo el platisma: grasa subplatismal, glándula submaxilar y digástricos.
- Cuándo se plantea
- Cuando el ángulo está ocupado por volumen profundo.
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Técnica: Lifting cervicofacial
- Qué hace
- Reposiciona los tejidos de la cara y el cuello y redistribuye la piel sobrante, con incisiones alrededor de la oreja.
- Cuándo se plantea
- Cuando además del músculo hay piel descolgada, o el descolgamiento afecta también a la cara.
La intervención se plantea con anestesia general o con sedación, según la extensión del caso y la valoración del anestesista. En una corrección limitada del platisma puede bastar sedación o anestesia local, con una recuperación orientativa de 7 a 10 días.
Cuándo basta con operar el cuello
La platismoplastia sola tiene sentido cuando el problema es muscular y la piel todavía responde, algo más frecuente en personas jóvenes o con poca flacidez. Si hay piel descolgada, operar solo el músculo corrige la banda y deja la piel.
Operar solo el cuello es una indicación frecuente cuando el pómulo conserva buen sostén. En una cara con el tercio medio descendido, tratar únicamente el cuello deja un contraste poco armónico entre las dos zonas, y lo indicado suele ser un lifting cervicofacial.
El mentón y el hioides también deciden el ángulo
Un mentón retraído acorta el cuello a la vista y empeora el ángulo por causas óseas. La cirugía del platisma no cambia la posición del mentón, y en esos casos conviene valorar una mentoplastia o un plan de perfiloplastia.
El hueso hioides suele sorprender en consulta. Cuando está situado bajo y adelantado, el ángulo de cuello que se puede conseguir es menor por anatomía, por bien que se trate el músculo. Saberlo antes de operar evita expectativas que la anatomía no puede cumplir.
Qué no corrige la cirugía del cuello
- La calidad y la textura de la piel. Manchas, arrugas finas y daño solar necesitan otros tratamientos.
- La posición del mentón.
- El envejecimiento posterior. El músculo vuelve a perder tono con los años, a un ritmo que varía en cada persona.
- Un exceso de grasa generalizado, que no sustituye a perder peso.
Cómo se valora un cuello en consulta
La valoración separa piel, grasa y músculo. Se examina el cuello en reposo y en contracción, porque una banda puede pasar desapercibida hasta que el paciente tensa. Se mide el ángulo entre cuello y mentón, se valora la posición del hioides y se estudia la proyección del mentón.
Recuperación
Los primeros días se lleva un vendaje o una prenda de compresión sobre el cuello. La inflamación y los hematomas son esperables y bajan a lo largo de las primeras semanas.
La sensibilidad del mentón y del cuello puede quedar alterada un tiempo y vuelve de forma gradual. Los movimientos bruscos de cuello y el esfuerzo físico se limitan durante el periodo que indique el cirujano. El resultado se estabiliza en los meses siguientes, con una evolución distinta en cada paciente.
Riesgos
Como toda cirugía, tiene riesgos, y se explican en consulta antes de decidir nada: hematoma, alteración temporal o persistente de la sensibilidad, irregularidades en el contorno, cicatriz bajo el mentón visible en algunos casos y afectación de ramas nerviosas que intervienen en el gesto de la boca. La frecuencia de cada uno depende del caso y de la técnica.
¿Y sin cirugía?
La toxina botulínica puede relajar el músculo y suavizar las bandas de forma temporal, sobre todo cuando son leves y aparecen con el gesto. No reposiciona el músculo ni trata la piel, y su efecto se pierde con el tiempo. Qué resuelve cada alternativa está en lifting facial frente a alternativas no quirúrgicas.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre platismoplastia y lifting de cuello?
La platismoplastia trata el músculo. El lifting de cuello es más amplio: incluye el músculo y además redistribuye la piel y, cuando procede, trata la grasa. Muchas veces la platismoplastia es un paso dentro del lifting.
¿Dónde queda la cicatriz?
La incisión principal va en el pliegue bajo el mentón, donde queda en la sombra natural de la zona. Si hay que tratar también la parte lateral, se añaden incisiones alrededor de la oreja. La evolución de cualquier cicatriz depende de la piel de cada persona.
¿Las bandas del cuello se pueden quitar sin cirugía?
La toxina botulínica suaviza las bandas leves de forma temporal. No reposiciona el músculo ni trata la piel, y el efecto se pierde con el tiempo. Qué procede en cada caso se decide en la valoración.
¿A qué edad se plantea?
No hay una edad. Deciden el grado de separación del músculo, la calidad de la piel y la anatomía del cuello. Hay indicaciones a los treinta y cuellos que a los sesenta no la necesitan.
¿Se puede hacer a la vez que otra cirugía facial?
Sí. Es habitual combinarla con un lifting cervicofacial y, en algunos casos, con cirugía de párpados o del tercio medio. Se decide al planificar el caso, valorando el tiempo quirúrgico total y la recuperación conjunta.
¿Vuelven a salir las bandas?
El músculo sigue envejeciendo después de la cirugía, así que la corrección no es definitiva. El ritmo al que reaparecen los signos varía mucho según la genética, el peso y el cuidado de la piel.