Qué es el SMAS y por qué manda en un lifting facial

Si ha leído sobre lifting facial, habrá tropezado con estas cuatro letras en la primera línea de casi todo. SMAS aparece en las webs de las clínicas, en los nombres de las técnicas y en las conversaciones de consulta, casi siempre sin que nadie se detenga a explicar qué es.

Merece la pena entenderlo, porque es la capa que separa una cirugía que reposiciona de una que solo estira, y eso es lo que decide si un resultado se ve natural o no.

Qué significa SMAS

Son las siglas de Superficial Musculo-Aponeurotic System, sistema musculoaponeurótico superficial. Es una lámina de tejido fibroso y muscular que recorre la cara por debajo de la grasa subcutánea y por encima de las estructuras profundas, y que envuelve y conecta entre sí los músculos de la expresión facial.

La forma más sencilla de imaginarlo es pensar en la cara como una estructura por capas. De fuera hacia dentro: la piel, la grasa subcutánea, el SMAS, un plano de deslizamiento, y debajo los músculos profundos, el nervio facial y el hueso.

El SMAS es continuo. Hacia abajo se prolonga en el cuello y se convierte en el platisma, que es el músculo responsable de las bandas cervicales. Hacia arriba se continúa con la capa que cubre la sien y la frente. Esa continuidad explica por qué una cirugía que trabaja bien esta capa puede cambiar a la vez la mejilla, la línea mandibular y el cuello.

Qué hace

Cumple tres funciones que importan para entender el envejecimiento facial:

  • Transmite el movimiento. Reparte hacia la piel la contracción de los músculos de la expresión, que es lo que permite que la cara gesticule como una unidad y no a trozos.
  • Sostiene. Es el andamio que mantiene la grasa facial en su sitio, repartida en compartimentos.
  • Protege. Las ramas del nervio facial discurren por debajo de él. Esa relación es lo que convierte al SMAS en la referencia anatómica fundamental de la cirugía facial: saber en qué plano se está trabajando es saber a qué distancia está el nervio.

Qué le pasa con los años

El SMAS pierde elasticidad y se relaja. Al hacerlo deja de sostener la grasa en su posición, que desciende y se acumula donde antes no estaba.

De ahí salen los signos que la gente nombra sin saber que tienen un origen común: el descolgamiento de la mejilla, la pérdida de la línea mandibular limpia, la aparición de la mandíbula en doble arco, el surco que baja desde la comisura de la boca y las bandas verticales del cuello. No son cinco problemas, son la misma capa cediendo en cinco sitios.

Conviene separarlo de lo que le pasa a la piel, que envejece por su cuenta y por otros motivos: el sol, el tabaco, la pérdida de colágeno. Por eso hay personas con una piel estupenda y un óvalo facial descolgado, y al revés.

Por qué esto cambia la cirugía

Aquí está el asunto. Si el problema es que la capa que sostiene ha cedido, tirar de la piel no lo corrige: la piel no es lo que sostiene.

Un lifting que solo tensa la piel consigue dos cosas indeseables. La primera, que el efecto dure poco, porque la piel vuelve a ceder enseguida al no tener nada debajo que la sujete. La segunda, y más visible, que la tracción se note: la piel tirada desplaza las comisuras y los rasgos hacia atrás en lugar de hacia arriba, y produce esa cara estirada que todo el mundo reconoce a distancia y que nadie pide.

Un lifting que trabaja el SMAS reposiciona la capa que sostiene y devuelve la grasa a su compartimento. La piel entonces se redistribuye sobre una estructura que ya está en su sitio, y se cierra sin tensión. Ese es el motivo técnico por el que unos resultados se ven naturales y otros no, y no tiene nada que ver con quitar más o menos piel.

Las formas de tratarlo

No hay una sola manera de trabajar esta capa, y los nombres comerciales confunden bastante. En términos generales:

Plicatura del SMAS

Se pliega la capa sobre sí misma y se fija con puntos, sin cortarla. Es el abordaje más conservador y el de menor riesgo sobre el nervio, con un efecto de tracción más limitado.

SMASectomía

Se retira una banda de tejido y se suturan los bordes, lo que genera tensión en la dirección que interesa. Permite dirigir mejor el vector de tracción.

Elevación del SMAS y plano profundo

En lugar de trabajar la capa desde fuera, se entra por debajo de ella y se libera de sus anclajes al hueso, que son los ligamentos de retención. Eso permite mover el conjunto de SMAS, grasa y piel como una unidad. Es el fundamento de la técnica deep plane, que trabaja en ese plano de deslizamiento situado justo por debajo.

Qué abordaje corresponde en cada caso depende de la anatomía, del grado de descolgamiento, del grosor de la piel y de qué zona pesa más. No es una escala de menos a más: son herramientas distintas para situaciones distintas.

Lo que el SMAS no resuelve

Trabajar bien esta capa no arregla todo lo que envejece en una cara:

  • No mejora la calidad de la piel, ni las manchas, ni las arrugas finas.
  • No repone el volumen del hueso perdido, que se reabsorbe con los años y afecta sobre todo al pómulo y al reborde de la órbita.
  • No corrige los párpados, que tienen su propia anatomía y su propia cirugía.
  • No detiene el proceso. El SMAS reposicionado sigue envejeciendo desde el día siguiente.

Por eso una valoración seria no habla de una sola técnica, habla de qué plano está más afectado en esa cara concreta.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan las siglas SMAS?

Sistema musculoaponeurótico superficial, del inglés Superficial Musculo-Aponeurotic System. Es la lámina de tejido fibroso y muscular que está entre la grasa subcutánea y las estructuras profundas de la cara, y que envuelve los músculos de la expresión.

¿El SMAS es lo mismo que el platisma?

Son la misma estructura en zonas distintas. El SMAS recorre la cara y se prolonga hacia abajo por el cuello, donde se convierte en el platisma. Esa continuidad es la razón por la que la cara y el cuello se tratan en la misma cirugía, y el músculo del cuello tiene su propia página.

¿Todos los liftings trabajan el SMAS?

No. Existen abordajes que solo actúan sobre la piel, y son los que dan resultados de duración corta y aspecto tirante. Que una técnica lleve SMAS en el nombre tampoco garantiza en qué plano se trabaja realmente: eso es una pregunta legítima para hacer en consulta.

¿Se puede tensar el SMAS sin cirugía?

No con los tratamientos disponibles hoy. La radiofrecuencia y el ultrasonido focalizado actúan sobre la piel y sobre el tejido subcutáneo, con un efecto de tensado limitado y temporal. No reposicionan la capa ni liberan sus anclajes. Qué resuelve cada opción está desarrollado en el post sobre hilos tensores y radiofrecuencia.

¿Por qué se dice que el SMAS protege el nervio facial?

Porque las ramas del nervio discurren por debajo de esa capa. Saber en qué plano se está trabajando equivale a saber a qué distancia está el nervio, y por eso es la referencia anatómica fundamental de esta cirugía.

¿Cuánto dura un lifting que trabaja el SMAS?

Reposicionar la capa que sostiene da un resultado más estable que tensar solo la piel, pero no detiene el envejecimiento posterior. Los tejidos siguen cediendo desde el día siguiente, a un ritmo que depende de la genética, de la calidad de la piel y de los hábitos de cada persona.

Qué corrige y qué no corrige esta cirugía está en lifting cervicofacial: qué es, y el detalle de la técnica en la página de lifting facial.

La visita médica, presencial o telemática, es imprescindible antes de establecer cualquier tratamiento, sea quirúrgico o no: para un mismo diagnóstico existen varias opciones terapéuticas. Dr. Mauricio Verbauvede, colegiado nº 281509742 por el Colegio de Médicos de Madrid.

¿Quieres valorar tu caso?

Leer sobre un procedimiento no sustituye a una valoración médica. En consulta se estudia tu caso, se explican las opciones y también cuándo conviene esperar o no intervenir.

Contenido revisado por el Dr. Mauricio Verbauvede, cirujano plástico facial. Nº de colegiado 281509742.

Seguir leyendo