La rinoplastia ultrasónica remodela el hueso nasal con instrumentos piezoeléctricos que cortan tejido óseo sin dañar la mucosa ni los vasos circundantes. Permite un trabajo más preciso sobre el dorso y suele asociarse a menos hematoma, aunque no todas las narices son candidatas a esta técnica.
En el año 2011 realicé mi primera intervención con un bisturí de ultrasonidos para la realización de una rinoplastia. Desde entonces cientos de pacientes disfrutan de los beneficios de haberse operado con esta técnica. Estoy orgulloso de haber colaborado en el campo de cirugía plástica y en el progreso científico, introduciendo el remodelado ultrasónico de los huesos y cartílagos nasales, en vez de utilizar el tradicional escoplo y martillo.
Esta técnica quirúrgica permite mayor precisión quirúrgica, evitamos por completo las fracturas incontroladas, la mucosa nasal queda intacta, se reduce la aparición de hematomas y hinchazón, la recuperación es más rápida el resultado estético es más predecible y armonioso.
Dr. Mauricio Verbauvede.
La Rinoplastia Ultrasónica es la evolución de la rinoplastia, esta técnica reduce el sangrado, minimiza la inflamación y, por lo tanto, se producen menos hematomas, un signo evidente y escandaloso, aunque de poca importancia, tras la cirugía estética de nariz.
El uso del bisturi ultrasonico consigue estos efectos al permitir una disección muy precisa, con menor riesgo de lesionar los tejidos blandos situados alrededor del hueso o el cartílago.
La recuperación tras una intervención de rinoplastia ultrasónica es mucho más rápida que en el caso de una rinoplastia tradicional.
La rinoplastia ultrasónica supone el mayor avance en la cirugía de la nariz en los últimos años. Realizar la rinoplastia con bisturí ultrasónico y poder efectuar los diferentes procedimientos quirúrgicos, tanto en hueso como en cartílagos, ya se trate de una rinoplastia primaria o secundaria, ha permitido revolucionar la intervención estética de la nariz.
Preservamos al máximo el dorso. La técnica consiste en reposicionar el dorso nasal, habiendo realizado los cambios necesarios para dar la apariencia natural y preservar las líneas de la armonía nasal. Gracias a la técnica de reciclado del dorso nasal en Rinoplastia, desarrollada por el Dr. Mauricio Verbauvede, hacemos una cirugía de preservación alta, podemos controlar la parte superior de la pirámide nasal, a diferencia de la cirugía de preservación Letdown y Pudhdown que sólo controlan el ancho y la base de pirámide nasal.
Proyección de punta nasal con injerto de cartílago septal.
En este caso la paciente presenta una nariz pequeña, de base ancha, con fosas nasales redondas y dorso convexo, con la punta nasal poco definida. Para elevar y definir la punta utilizamos el injerto columelar del cartílago septal en estaca o strut, en caso de que el cartílago septal ya ha sido utilizado en la cirugía anterior (rinoplastia secundaria) se utiliza el cartílago costal.
La diferencia está en cómo se trabaja el hueso. La técnica convencional emplea escoplo y lima; la ultrasónica, un instrumento piezoeléctrico que actúa solo sobre tejido duro. Eso permite modelar el dorso de forma más gradual y respetar los tejidos blandos alrededor. El resto de la cirugía es equivalente.
Al respetar mejor los tejidos blandos, es habitual observar menos hematoma periocular y una inflamación inicial más contenida. Eso no acorta la maduración del resultado, que sigue midiéndose en meses, ni evita el postoperatorio. La diferencia se nota sobre todo en las dos primeras semanas, no en el resultado final.
Es un enfoque que busca conservar las estructuras naturales de la nariz —el dorso, los ligamentos, el soporte— en lugar de resecarlas y reconstruirlas. Se combina con frecuencia con el instrumental ultrasónico, porque este permite modificar el hueso sin desmontar el dorso. No sustituye a las técnicas clásicas: las complementa.
No. Es especialmente útil cuando hay giba ósea, asimetrías del dorso o desviaciones que requieren un trabajo fino sobre el hueso. En narices cuyo problema está en la punta, en el cartílago o en el tabique, el instrumental ultrasónico aporta poco y la técnica adecuada es otra. Puedes ver cómo se plantea la primera valoración en Madrid.
Comparte los riesgos generales de cualquier rinoplastia: sangrado, infección, irregularidades del dorso, alteraciones respiratorias y resultados que pueden requerir revisión. No elimina ninguno de ellos. Lo que aporta es un control más preciso del corte óseo, y eso depende de la experiencia del cirujano con el instrumental.
El primer mes es el de mayor inflamación y la nariz se ve ancha. Entre el tercer y el sexto mes aparece buena parte de la definición. La punta desinflama la última, y el resultado se considera estabilizado entre los doce y los dieciocho meses, según el grosor de la piel.