Mentoplastia

La armonía facial que buscas

La mentoplastia es la cirugía que modifica la posición o el tamaño del mentón, mediante un implante o desplazando el propio hueso. Corrige el mentón retraído o excesivamente prominente y mejora el equilibrio del perfil, sobre todo en su relación con la nariz.

La armonía facial no solo se consigue con la modificación de la nariz o de los pómulos, sino que muchas veces es necesaria la modificación del mentón para lograr esa ansiada armonía facial. En pacientes con una nariz grande puede ser la solución ideal.

Cicatriz poco visible. Mediante técnicas de bioplastia se consigue aumentar el mentón modificando el rostro y consiguiendo las facciones deseadas

Beneficios de la mentoplastia:

Te ayudamos a conseguir el rostro que deseas.

Esta intervención es realizada por mucha gente de forma normal y cotidiana, ya que no requiere cuidados postoperatorios especiales, y ofrece un resultado prácticamente inmediato.

Resultado de una mentoplastia en un caso real
Mentoplastia realizada por el Dr. Mauricio Verbauvede

Fotos de antes y después de realizarse una mentoplastia

Mentoplastia y rinoplastia secundaria, caso real antes y después

Rinoplastia Secundaria (de revisión) 

Mentoplastia 

3 meses 

Perfiloplastia, caso real antes y después

Rinoplastia ultrasónica

Bioosteoplastia de Menton

Corrección de Platisma

6 meses

 

Mentoplastia, caso real antes y después
Mentoplastia, comparativa de perfil antes y después

Qué es la mentoplastia

La mentoplastia agrupa las técnicas quirúrgicas que modifican la forma, el tamaño o la posición del mentón. No es un único procedimiento: según el caso se recurre a un implante colocado sobre el hueso o al desplazamiento de un fragmento del propio mentón, que se fija en su nueva posición.

Para entender qué puede corregirse conviene separar tres dimensiones, porque no todas se tratan igual:

  • Proyección: cuánto avanza o retrocede el mentón respecto al perfil. Es el motivo de consulta más habitual.
  • Altura: mentones largos o cortos en vertical, que alteran las proporciones del tercio inferior de la cara.
  • Anchura y simetría: mentones anchos, estrechos o desviados hacia un lado.

El implante actúa sobre todo en la proyección. Cuando hay que corregir la altura o una desviación, la vía suele ser la osteotomía.

Cuándo está indicada

Se plantea cuando el mentón desequilibra el conjunto del rostro y ese desequilibrio es de origen óseo o de volumen. No lo está cuando lo que molesta al paciente proviene de otra estructura —la piel del cuello, la grasa submentoniana o la posición de los dientes—: en esos casos la respuesta correcta en consulta es proponer otro tratamiento o no operar.

Mentón retraído (microgenia)

Es la situación más frecuente. El mentón queda por detrás de la línea del perfil y eso cambia cómo se perciben las estructuras vecinas: la nariz parece mayor de lo que es y el ángulo entre cuello y mandíbula se ve menos marcado, incluso sin exceso de grasa. Muchos pacientes que consultan por la nariz tienen, en realidad, un componente de retracción del mentón.

Mentón prominente o asimétrico

El primer paso es distinguir el origen. Si el exceso está en el propio hueso del mentón y la mordida es correcta, puede abordarse con una osteotomía de retroceso. Si existe una alteración de la relación entre los maxilares, con la mordida afectada, el problema no es de mentón: corresponde a cirugía ortognática, y tratar solo el mentón dejaría la causa sin resolver.

Técnicas quirúrgicas

Las dos vías principales resuelven problemas distintos. La elección se hace sobre el estudio del caso concreto, no por preferencia de técnica.

Mentoplastia de aumento con implante

Consiste en colocar una prótesis de material biocompatible sobre el hueso, a través de una incisión intraoral o submentoniana. Es una intervención más sencilla, con distintas formas y tamaños para adaptarse al contorno, y tiene la ventaja de ser reversible: el implante puede retirarse o sustituirse. Sus limitaciones también son claras: introduce un material ajeno y su capacidad de corrección se concentra en el avance, con poco margen sobre la altura o las desviaciones.

Osteotomía de mentón (genioplastia)

Se secciona un fragmento del propio mentón y se recoloca en la posición planificada, fijándolo con material de osteosíntesis. Al mover hueso propio pueden combinarse movimientos en varios planos —avance o retroceso, ascenso o descenso, corrección de una desviación lateral—, algo que el implante no permite. Es técnicamente más exigente y exige una planificación más detallada.

Qué no resuelve la mentoplastia

  • La papada y la flacidez del cuello. Mejorar la proyección puede hacer que el ángulo cervical se vea más definido, pero no elimina el exceso de grasa ni la laxitud de la piel.
  • Los problemas de mordida. Si los maxilares no encajan, la mentoplastia cambia el contorno, no la función.
  • La asimetría global del rostro, que no se corrige actuando solo sobre una pieza del conjunto.

Cuando el objetivo es únicamente definir el contorno y el paciente prefiere no pasar por quirófano, existen alternativas sin cirugía como la bioosteoplastia facial, con otro alcance y otra duración.

Mentoplastia y rinoplastia: el perfil como conjunto

Nariz y mentón se leen en relación, no por separado. Un mentón poco proyectado acentúa la percepción de una nariz grande, y una nariz prominente hace más evidente la retracción del mentón. Por eso la exploración incluye siempre ambas estructuras aunque el paciente pregunte solo por una.

En algunos casos la rinoplastia y la mentoplastia se plantean en el mismo acto quirúrgico, dentro del planteamiento más amplio de la perfiloplastia. También ocurre lo contrario: hay pacientes en los que corregir solo el mentón basta para equilibrar el perfil, sin tocar la nariz.

Cómo se planifica el caso

  • Entrevista. Qué molesta al paciente y qué espera obtener. Es el momento de contrastar expectativas con lo que la cirugía puede ofrecer.
  • Exploración. Contorno óseo, mordida, tejidos blandos del mentón y del labio inferior, ángulo cervicomandibular.
  • Estudio fotográfico estandarizado, con atención al perfil, para analizar la relación entre nariz, labios y mentón.
  • Estudio de imagen, si procede, cuando hay que valorar el hueso con detalle o se sospecha maloclusión.
  • Decisión conjunta. Se propone técnica, vía de abordaje y magnitud del cambio, y se explican los riesgos antes de que el paciente decida.

Las consultas se realizan en la sede de Madrid, en la calle Gaztambide 46, y en Villagarcía de Arosa. Los pacientes que se plantean el perfil completo suelen llegar desde la información sobre rinoplastia en Madrid, y ambas estructuras se valoran en la misma visita.

Postoperatorio y recuperación

Los primeros días predominan la inflamación y las molestias al hablar y masticar; suele indicarse dieta blanda y, si la incisión es intraoral, cuidados de higiene específicos. Es habitual notar el labio inferior o el mentón acorchados, una alteración de la sensibilidad que en la mayoría de los casos se recupera de forma progresiva.

En las semanas siguientes la inflamación cede y la actividad cotidiana se retoma antes que el deporte de impacto o cualquier actividad con riesgo de golpe en la cara, que se reincorporan más tarde y según indicación. El contorno tarda todavía un tiempo en asentarse, por lo que el resultado se valora en las revisiones programadas y no de forma inmediata.

Riesgos y limitaciones

Toda cirugía tiene riesgos, y estos son los que se explican en consulta antes de decidir:

  • Inflamación prolongada del tercio inferior de la cara.
  • Alteración de la sensibilidad del labio inferior y del mentón, por afectación del nervio mentoniano. Suele ser transitoria, aunque puede persistir.
  • Asimetría o proyección distinta de la planeada, que en algunos casos requiere revisión.
  • Desplazamiento o extrusión del implante, complicaciones descritas aunque poco frecuentes, que pueden obligar a recolocarlo o retirarlo.
  • Infección y los riesgos generales asociados a la anestesia.

Hay además una limitación que no es una complicación: el resultado depende del hueso disponible, del grosor de los tejidos blandos y de la anatomía de cada paciente. El margen de cambio no es el mismo en todos los casos, y parte del trabajo de la consulta consiste en ajustar el objetivo a lo que esa anatomía permite.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipos de mentoplastia existen?

Hay dos vías principales. La de aumento con implante coloca una prótesis sobre el hueso a través de una incisión oculta. La osteotomía desplaza un fragmento del propio mentón y lo fija en la nueva posición, lo que permite corregir también la altura o una asimetría. La elección depende del defecto.

¿Es mejor implante o desplazamiento del hueso?

Ninguna es mejor en abstracto. El implante es una intervención más sencilla y reversible, adecuada para avanzar un mentón poco proyectado. La osteotomía no introduce material ajeno y permite movimientos en varios planos, útil cuando además hay exceso de altura o desviación. Se decide sobre el estudio del caso.

¿Se puede operar el mentón junto con la nariz?

Sí, y con frecuencia es lo indicado. Un mentón retraído hace que la nariz parezca más grande de lo que es, y una nariz prominente acentúa la retracción del mentón. Tratar solo una de las dos estructuras puede dejar un perfil que sigue sin equilibrarse. Se valora siempre el conjunto.

¿Qué es la cirugía de perfil facial?

Es el abordaje que trata el perfil como un conjunto —nariz, mentón, ángulo cervicomandibular— en lugar de como piezas sueltas. El objetivo no es alcanzar unas proporciones ideales, sino corregir el desequilibrio concreto de cada rostro. La mentoplastia es una de las intervenciones que puede formar parte de ese plan.

¿Cómo es la recuperación?

Los primeros días cursan con inflamación y molestias al hablar y masticar, y suele indicarse dieta blanda. Si la incisión es intraoral, se añaden cuidados de higiene específicos. La actividad habitual se retoma en pocos días, y la inflamación residual del contorno tarda algunas semanas más en resolverse.

¿Se puede notar o desplazar el implante con el tiempo?

Es una preocupación razonable. Los implantes de mentón se colocan en un plano profundo, ajustados al contorno óseo, y una vez integrados no suelen ser perceptibles. El desplazamiento y la extrusión son complicaciones descritas aunque infrecuentes, y son parte de los riesgos que se explican antes de decidir la cirugía.

Valorar tu caso

Si te planteas una mentoplastia, el paso razonable es una valoración presencial en la que se estudie el perfil completo y se expliquen las opciones, incluida la de no operar. Puedes solicitar cita online para la consulta de Madrid o de Villagarcía de Arosa.